
Cuando pensamos en descansar, lo primero que nos viene a la mente es dormir. Y aunque dormir es fundamental, no es el único tipo de descanso que necesitamos. ¿Alguna vez te has levantado de una noche de 8 horas de sueño sintiéndote igual de cansada? Eso es porque probablemente te falta otro tipo de descanso.
La Dra. Saundra Dalton-Smith, en su libro «Sacred Rest» , identifica 7 tipos de descanso que todos necesitamos para sentirnos verdaderamente renovados. Aquí te explico 4 de los más importantes y cómo puedes empezar a incorporarlos en tu vida.
1. Descanso Mental
¿Tienes un cerebro que nunca para? ¿Te pasas el día saltando de una tarea a otra, con mil pestañas abiertas en tu navegador (y en tu mente)? Eso es una señal de que necesitas descanso mental.
El descanso mental nos ayuda a calmar nuestra mente y a mejorar nuestra concentración.
Cómo practicar el descanso mental:
• Toma pausas cortas durante el día: Cada 90 minutos, levántate de tu escritorio, estira, mira por la ventana o simplemente cierra los ojos durante 5 minutos.
• Haz una «descarga mental» antes de dormir: Escribe en un diario todo lo que te preocupa o tienes pendiente para el día siguiente. Esto te ayudará a liberar tu mente y a dormir mejor.
• Practica la meditación mindfulness: Dedica 5-10 minutos al día a observar tus pensamientos sin juzgarlos.
2. Descanso Sensorial
Vivimos en un mundo de sobreestimulación sensorial: notificaciones del móvil, ruido del tráfico, luces brillantes, pantallas por todas partes… Todo esto agota nuestro sistema nervioso.
El descanso sensorial consiste en darle un respiro a nuestros sentidos.
Cómo practicar el descanso sensorial:
• Desactiva las notificaciones de tu móvil: No necesitas saber al instante que alguien le ha dado «me gusta» a tu foto.
• Crea un ambiente tranquilo en casa: Baja las luces, pon música relajante o disfruta del silencio.
• Pasa tiempo en la naturaleza: El contacto con la naturaleza tiene un efecto calmante y reparador en nuestro sistema nervioso.
3. Descanso Creativo
Si tu trabajo requiere que seas creativa, que resuelvas problemas o que tengas ideas constantemente, es muy probable que necesites descanso creativo.
El descanso creativo nos ayuda a recargar nuestra inspiración y a ver las cosas desde una nueva perspectiva.
Cómo practicar el descanso creativo:
• Consume arte: Visita un museo, ve a un concierto, lee poesía, mira una película bonita… El arte nos inspira y nos saca de nuestra propia cabeza.
• Juega: El juego no es solo para niños. Dedica tiempo a hacer algo que te divierta sin ningún objetivo productivo (pintar, bailar, montar un puzzle, etc.).
• Cambia de escenario: Sal a trabajar a una cafetería, da un paseo para pensar o simplemente cambia de habitación.
4. Descanso Emocional
El descanso emocional es especialmente importante para las personas que tienden a complacer a los demás (people-pleasers) y que tienen dificultades para expresar sus verdaderos sentimientos.
El descanso emocional consiste en tener un espacio seguro para ser tú misma y expresar tus emociones sin miedo a ser juzgada.
Cómo practicar el descanso emocional:
• Habla con alguien de confianza: Comparte cómo te sientes con un amigo, tu pareja o un terapeuta.
• Escribe en un diario: El journaling es una herramienta increíble para procesar tus emociones y conocerte mejor.
• Aprende a decir «no»: Poner límites es fundamental para proteger tu energía emocional.
Escucha a tu Cuerpo
El descanso no es un premio que te ganas después de haber sido productiva. Es un derecho y una necesidad. Aprende a escuchar a tu cuerpo y a darte el tipo de descanso que necesitas en cada momento.
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